05 de Septiembre, 2010
 
La Semana por E&N 450
Opinión

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Jueves, 2 de Septiembre de 2010

Lanzamiento del primer proyecto de RSE para Parlamentos Latinoamericanos

italo-pizzolante-2.jpgPor Italo Pizzolante Negrón, Consultor Internacional en Comunicación y Estrategia Empresarial y autor de numerosos libros.
ipizzolante@pizzolante.com

La Organización de Estados Americanos (OEA) y Pizzolante Comunicación Estratégica, unimos esfuerzos una vez más para avanzar en iniciativas de RSE con el proyecto Promoción de la Responsabilidad Social Empresarial entre los legisladores de América Latina. Su lanzamiento tuvo lugar el pasado 28 de julio en la Mesa de Diálogo del rol de los diferentes actores involucrados en la implementación de la Responsabilidad Social Empresarial, convocada por la Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral (SEDI) de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Santiago de Chile, en el marco de la construcción de una agenda estratégica de RSE para los países miembros de la organización. Seguir leyendo…

 

Jueves, 2 de Septiembre de 2010

Lanzamiento del primer proyecto de RSE para Parlamentos Latinoamericanos

italo-pizzolante-2.jpgPor Italo Pizzolante Negrón, Consultor Internacional en Comunicación y Estrategia Empresarial y autor de numerosos libros.
ipizzolante@pizzolante.com

La Organización de Estados Americanos (OEA) y Pizzolante Comunicación Estratégica, unimos esfuerzos una vez más para avanzar en iniciativas de RSE con el proyecto Promoción de la Responsabilidad Social Empresarial entre los legisladores de América Latina. Su lanzamiento tuvo lugar el pasado 28 de julio en la Mesa de Diálogo del rol de los diferentes actores involucrados en la implementación de la Responsabilidad Social Empresarial, convocada por la Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral (SEDI) de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Santiago de Chile, en el marco de la construcción de una agenda estratégica de RSE para los países miembros de la organización.  

Con el propósito de compartir conocimiento, instrumentos y capacitación sobre el alcance y contenido de la RSE y las ventajas de su aplicación, el proyecto tiene como fin último promover conciencia entre legisladores de América Latina sobre los beneficios que traería a sus naciones la incorporación de  lineamientos de RSE en su gestión cotidiana y marco de valores para la toma de decisiones. Para ello, se buscará generar espacios de diálogo y reflexión con los legisladores de la región para consensuar sobre sus roles en materia de Responsabilidad Social, incentivando la condición voluntaria de la RSE, razón por lo que no debe ser regulada a través de proyectos legislativos, sino por el contrario, asegurando estímulos en cada proyecto que desarrolle el parlamento. La RSE comienza donde termina la ley, por lo que este proyecto busca sensibilizar en el tema de RSE para incorporar principios de esta filosofía de gestión en la actividad legislativa, facilitando herramientas y criterios de evaluación de la materia para la verificación de impactos de los proyectos legislativos. Además, el proyecto tiene como objetivo crear una conciencia colectiva para sentar bases de futuras alianzas público-privadas que generen sinergias entre la implementación de legislaciones y sus impactos en empresas, sociedades y gobiernos. El proyecto se llevará a cabo en tres países piloto: Uruguay, Costa Rica y Colombia.

Esta iniciativa fue presentada en la Cuadragésima Asamblea General de la OEA realizada el pasado junio en Lima, Perú, y hoy se constituye bajo un programa de la OEA conocido como Promoción de la Responsabilidad Social Empresarial en América Latina y el Caribe, que busca elevar el grado de conocimiento e implementación de los principios y directrices de RSE en la gestión pública. El proyecto es el primero de su naturaleza, ya que busca incluir de forma más activa a los Estados en materia de RSE. Solo a través de la generación de una conciencia instrumental de cómo cada proyecto legislativo puede garantizar mayores equilibrios en sus impactos económicos, sociales y ambientales, es que se podrán garantizar leyes que sean verdaderas herramientas para empresas públicas o privadas socialmente responsables. Esta promoción de la RSE hacia adentro de los parlamentos pretende fomentar la prosperidad social y el desarrollo económico de los países, buscando acuerdos sociales y reglas que impulsen un crecimiento sostenible de la sociedad. 

Construyendo una agenda estratégica de RSE en la región

Justamente con esa visión recién concluimos la segunda edición de la Mesa de Dialogo del rol de los diferentes actores involucrados en la implementación de la Responsabilidad Social Empresarial, convocada por el SEDI de la OEA, con el apoyo de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (ACDI) en alianza con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (Cepal), el Young Americas Business Trust (YABT), Forum Empresa y Pizzolante Comunicación Estratégica, como socio regional de la iniciativa.

Esta mesa de diálogo tiene como precedente el Grupo de Trabajo sobre el rol de los diferentes actores involucrados en la implementación de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en las Américas, que se llevó a cabo el pasado 4 de junio en Lima, como parte de las actividades previas a la Cuadragésima Asamblea General de la OEA que se celebró en  el mismo país. En estas actividades participaron numerosos líderes en RSE, provenientes del sector público, privado, organizaciones internacionales, organizaciones no gubernamentales y academia, con el propósito de desarrollar de manera conjunta una “Agenda Estratégica de Responsabilidad Social Empresarial en la región”, que incluyera recomendaciones sobre cómo avanzar en la implementación de la RSE para presentar a los Estados miembros. Para ello, me tocó por mandato de la OEA, articular un mapa que permitiera: identificar asuntos fundamentales para avanzar hacia una sociedad más consciente y dispuesta a realizar acciones en el área de RSE; promover una visión más global de RSE, basada en los roles de los diferentes actores (sector público, privado, ONG, etc.); fomentar canales de comunicación formales a nivel nacional y regional (diálogos y foros, donde participen los actores involucrados en la implementación de la RSE); generar alianzas público-privadas para la implementación, desarrollo, seguimiento y evaluación de la RSE; desarrollar programas de apoyo técnico para los gobiernos, con el objetivo de generar incentivos para los procesos de compras públicas de las pymes que incluyan RSE, desarrollar indicadores de medición de resultados de programas de RSE; fomentar una base de datos que permita identificar instituciones que lideran el tema de RSE tanto a escala nacional como regional, y promover principios y normas de RSE aceptadas internacionalmente (ISO 26000).

El trabajo conjunto de todos los participantes permitió establecer los diferentes mecanismos que pueden ser útiles en el avance hacia el cumplimiento de las recomendaciones y la implementación de la Agenda Estratégica. De forma resumida menciono solo algunos de los acuerdos que fueron presentados en la Asamblea de la OEA y ratificados en la última reunión de Chile: la OEA deberá facilitar espacios de diálogo entre los Estados miembros para promover la RSE; desarrollar un portal interamericano de RSE donde se compile información y mejores prácticas entre las instituciones involucradas en el desarrollo de RSE, y se compartan diferentes avances y resultados entre los países de la región; promover conducta ética dentro del sector público, a través de un sistema de contratación gubernamental, donde las empresas contratadas apliquen RSE; identificar y priorizar los temas críticos para la región y generar directrices de RSE para las empresas; consolidar un portafolio de productos de formación que incluya guías de comunicación de RSE; construir un mapa de alianzas estratégicas, a partir de la identificación de un grupo de funcionarios públicos e instituciones empresariales en países piloto y organizar un “Road Show de Planificación Estratégica, Mejores Practicas, lecciones aprendidas y tendencias en RSE”; diseñar una cátedra para escuelas de negocios para la definición de empresas socialmente responsables y fomentar alianzas con instituciones que ofrecen programas académico-prácticos para profesionales.

El siguiente paso a estas deliberaciones, es la incorporación a la agenda estratégica de la región, teniendo como prioridad incluir, de forma más activa, a los Estados miembros en materia de RSE. Todo esta iniciativa  responde a la necesidad de abrir nuevos y más eficientes espacios de diálogo regional para una reflexión que conecte el “valor social” que debemos agregar a la sociedad, a partir del encuentro de las empresas, públicas o privadas, pequeñas, medianas o grandes, con o sin fines de lucro, universidades, medios de comunicación, entre otros actores sociales. Todo esto con el objetivo de contribuir al desarrollo sostenible y a la inclusión social para generar un nuevo acuerdo social que nos garantice el bienestar de todos los ciudadanos en la región.